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Miscellany

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·published 2008-03-14 21:04 UTC
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REFLEXIONA

El día 2 de marzo festejamos el Día Internacional de la familia, en días pasados tuve la oportunidad de visitar el asilo de ancianos ubicado en carr. a Chihuahuita. Fue una experiencia inolvidable, todos los abuelitos estaban en la salida esperando a sus hijos, los cuales nunca llegaron, todos se preguntaban a quien viene a ver? Al contestarles  que a todos, sus caritas se iluminaban de felicidad, todos querían platicar, contarte de su viada y más. Una amiga llevó unas pulceritas a regalar y era increíble como algo tan sencillo y económico podía darles tanta felicidad a las abuelitas, los invito a comprobar que lo que digo es verdad, el horario de visita es de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 3:00 p.m.  5:00 p.m. Se aceptan donativos, ropa en buen estado y medicinas. Dios se los tomará en cuenta. Preparen su residencia en el cielo como dice la reflexión que a continuación comparto con ustedes y que me felicitó mi mami. También quiero aprovechar para mandar saludos a todo el grupo de jubilados de Cervecería C. y F. en especial a mi papá el sr. Jesús Vidal González y a mi mami Antonia Ramos de Vidal (Les juro papitos que siempre los voy a cuidar y jamás permitiré que ustedes estén en un lugar así).
MANSIÓN ETERNA
Un día, una señora falleció y llegó al cielo, allí, junto a las más de 100,000 mil personas que diariamente mueren, estaba haciendo fila para saber cuál sería su destino eterno, de pronto apareció San Pedro y le dijo: “Vénganse conmigo y les mostraré en que barrio está la casa que les corresponde a cada uno, ello dependerá de la cantidad de amor que cada cual haya ofrecido en la tierra a los demás, aquí, la única cuota inicial que se reciba para su habitación eterna es la caridad y el buen trato que hayan dado en la tierra”. Y los fue guiando por barrios de lujo, como ella jamás pensó que pudiera existir. Llegaron a un barrio hecho todo de oro, casas de oro, puertas doradas, paredes y techos de oro, una maravilla, y San Pedro exclamó “Aquí todos gastaron mucho dinero en ayudar a los necesitados, lo que su amor hacia los demás si les costó en vida”, y fueron entrando todos los generosos, los que partieron el pan con el hambriento, los que regalaron sus vestidos a los pobres, consolaron a presos y visitaron enfermos, la señora quiso entrar, pero un ángel la detuvo al tiempo que le decía: “Perdóneme, pero usted en la tierra no daba sino migajas a los demás, jamás dio nada que en verdad le costara, ni en tiempo, ni en dinero, ni tampoco en vestidos, este barrio es solamente para los de corazón generoso”, y no la dejó entrar.
Pasaron luego a otro berrio de la eternidad, todas las casas estaban construídas en marfil, todo blancura y elegancia nunca vista, la señora se apresuró a entrar en tan hermosos barrio, pero un ángel guardián la tomó del brazo y le dijo: “ Me da pena señora, pero este barrio es solamente para aquellos tuvieron siempre un trato limpio sincero hacia los demás, usted era una persona muy corriente en el hablar, dura, criticona y a veces hasta grosera en su trato”, y mientras los demás entraban gozosos a tomar posesión de sus lujosas casas, la pobre mujer se quedaba afuera mirando con envidia a aquellos que habían sido tan afortunados , ella no pudo entrar, le faltaba la cuota inicial ¡Haber tratado bien a los demás!
Siguieron luego a un tercer barrio todo era de el más puro cristal, todos brillantes y hermosos, la señora corrió a tomar posesión de una de aquellas maravillas, pero el ángel portero la detuvo y le dijo muy serio: “En su pasaporte dice que usted, no se interesó ni poco ni mucho por instruír a los demás, y nunca se preocupó porque las personas con las que usted vivía se volvieran mejores, así que no has casa para usted, le falta la cuota inicial de: ¡Haber colaborado para que otros se instruyeran en las cosas del señor!. Entristecida, la pobre mujer veía que entraban miles de personas muy alegras a tomar posesión de su casa, mientras que ella, con un numeroso grupo de egoístas, eran llevados cuesta abajo hacia un barrio verdaderamente feo y asqueroso.
Todas las habitaciones construídas de desecho, el único material que se había utilizado para la construcción de aquellas casas eran objetos de basura, las las lechuzas sobrevolaban por ahí, ratones moraban en aquel lugar, ella se tapó la naríz porque la fetidez era insoportable y quiso salir huyendo. No obstante el guardián del barrio le dijo muy seriamente: “Me da pena señora, pero dado a lo que envió del otro mundo, este barrio es su nuevo hogar”. La mujer angustiada dijo ¡Nó! Que eso era horrible, que jamás sería capaz de vivir en semejante montón de basura, y el ángel le respondió: “Señora, esto es lo único que hemos podido construír con la cuota inicial que usted envió desde la tierra, las habitaciones de la eternidad, las hacemos con los materiales que las personas mandan desde el mundo; usted solamente enviaba cada día egoísmo y malos tratos para los demás, murmuraciones ,críticas, palabras hirientes, odios, tacañería y envidia, ¿Qué mas hubiéramos podido construírle? Usted misma nos mandó el material para construírle su mansión”. La mujer empezó a llorar y a decir que ella no quería vivir ahí……. Y de pronto al hacer un esfuerzo para zafarse de las manos de quien quería hacerle vivir en semejante casa, dio un salto y…… ¡se despertó! Tenía la almohada empapada en lágrimas, y sin embargo, aquella pesadilla le sirvió de examen de conciencia y desde entonces, empezó a cambiar su vida y el material que enviaba como cuota inicial para la construcción de su casa eterna, era……
Se ha preguntado usted ¿Qué clase de material está enviando para que le construyan su casa donde vivirá eternamente? ¡Aún estamos a tiempo de cambiar el tipo de material de nuestra cuota inicial, empezando por amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos.

Juanita Vidal

Cel. 044 828 119 5219.