Habeas Data y el Estado Chileno
La evolución de los Derechos Humanos, o más propio y moderno aún, de los Derechos Fundametales, es a tal grado de tan magnitud que es necesario reconsiderar los nuevos postulados de la tecnología y evolución informática, relacionándola al mismo tiempo con nuestro propio ordenamiento jurídico. Esta nueva realidad conlleva una importante amenaza y peligro a la vida privada, siendo éste el medio más importante de injerencia a la privacidad de las personas.
El Ordenamiento Jurídico debe atenerse a esta nueva esfera de atribuciones de los sujetos, al tiempo que los respeta, protege y crea, adoptado por los principios del derecho positivo, ésta es una necesidad y característica de los nuevos tiempos en que vivimos.
Por consiguiente, la existencia de una legislación especializada que regule la protección a la vida privada y asuma los principios doctrinarios sustentados por el derecho comparado, es una exigencia de los tiempos en que vivimos, como instrumentos eficaces de tutela de la persona y del respeto a su dignidad.
El estadio peculiar en el que nos encontramos sobre el derecho a la vida privada su respeto y protección, es un elemento de importante envergadura en las sociedades actuales, sobre todo a la hora de tratar de equilibrar las nuevas tecnologías de información con nuestro ordenamiento jurídico, y no sólo en la utilidad, provecho y beneficio de la individualidad del ser, sino en la propia existencia misma de la convivencia social, cmomo un método de garantizar el bien común social.
1.- Derecho a la privacidad:
Todo ordenamiento jurídico moderno actual debe y es obligación del mismo garantizar los medios necesarios para garantizar el respeto a la privacidad de los sujetos, ciertamente dentro del escenario de riesgo de los Derechos Fundamentales de las personas, la intimidad de los mismos, ocupa un lugar de relevante importancia y preocupación diaria. Sobre todo si pensamos que el nivel de evolución tecnológica actual aumenta día a día de una manera casi desproporcionada comparada con los pobres e ignorantes países de baja popularidad mundial, sobre todo en latinoamérica, las gradnes empresas transnacionales invaden estos territorios ofreciendo alternativas para manejar los datos personales de la sociedad sin siquiera respetar medidas constitucionales propias de los estados sobre estos temas, el hecho de permitir que una empresa transnacional actúe como “conserje”1 de nuestros datos personales indudablemente acarrea una serie de peligros y desprecio por los mismos.